martes, 25 de enero de 2011

Velero espacial desplegado con éxito



El satélite de la NASA NanoSail-D desplegó su vela el 21 de Enero, convirtiéndose en la segunda misión de este tipo con éxito. Es, en concreto, la primera en desplegar sus velas en baja órbita terrestre, sorteando los problemas de arrastre de la atmósfera sobre la vela.

La nave había sido lanzada el pasado 19 de Noviembre desde la isla Kodiak, en Alaska y no pesa más de 4 Kg. La vela está formada por polímeros, y tiene un área de unos 9.3 metros cuadrados (y no 30 como se dice erróneamente en algunos medios, dato que procede de convertir 100 "pies cuadrados" al SI de una manera errónea).

NanoSail-D no dispone de ningún sistema para recargar sus baterías, que alimentan un radiotrasmisor. Tras su consumo, y dependiendo de las condiciones atmosféricas, la nave se destruirá en su reentrada en la atmósfera en un plazo de entre 70 y 120 días.

Estas velas espaciales (del llamado tipo fotónico), funcionan reflejando la luz del Sol (y no el viento solar, que son partículas de gas). La luz tiene un momento, y al ser reflejada de vuelta a su origen, ese momento es trasmitido al espejo. Esto resulta en una pequeña aceleración, pero que puede ser mantenida durante mucho tiempo.

Este sistema puede resultar en una alternativa al uso de combustible para propulsar la nave, al menos en zonas interiores del Sistema Solar. La primera misión con éxito de este tipo fue la misión japonesa Ikaros, que pasó cerca de Venus a finales del año pasado. Lightsail-1, con una vela de 32 metros cuadrados, será puesta en órbita terrestre durante este año.

Fuente: space.com, Via: cienciakanija