jueves, 13 de enero de 2011

Colaboración en Amazings, Ojos: tres trucos que no te esperabas


Cuando Charles Darwin desarrollaba su teoría sobre el origen de las especies, pensar en el ojo le producía un “sudor frío”. Entre todos los órganos, era el ojo el que Darwin encontraba más difícil de imaginar evolucionando poco a poco.

Hoy nos puede parecer igual de inverosímil, pero las pruebas están ahí para convencernos. Hemos encontrado organismos que presentan ojos en casi todas las etapas, desde una pared de células fotosensibles hasta el ojo humano. De hecho, sabemos que hay ojos que se han desarrollado de manera completamente independiente de la línea evolutiva que llega a los vertebrados. Tenemos por ejemplo los ojos compuestos de los insectos, los simples de las arañas (parecidos a los nuestros pero con los fotoreceptores de la retina “apuntando al lado correcto”) o los ojos simples de calamares y pulpos.

Algunos de los ojos que se han analizado, recurren a estrategias más propias de la tecnología, y que no esperarías encontrarte en un animal. Veamos algunas de ellas.

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