miércoles, 19 de enero de 2011

La comunidad escéptica se suicida


No, no os asusteis, porque se suicida con una sobredosis de productos homeopáticos... que cómo son agua y/o azúcar, no pasará nada. Supongo que muchos lo habreis visto en otros lados, como por ejemplo en Rinzewind. Voy a reproducir la nota de prensa que mencionan, para mayor difusión.

Activistas por los derechos de los consumidores de toda España han anunciado su intención de “suicidarse” tomando una “sobredosis” de homeopatía como parte de una protesta masiva global contra estos remedios alternativos.
El 5 de febrero, manifestantes en varias ciudades españolas ingerirán cajas enteras de pastillas homeopáticas para sensibilizar a la opinión pública de que los remedios homeopáticos son completamente ineficaces y, además, presionar a farmacéuticos y otros agentes sanitarios a garantizar que los productos que venden como tratamientos médicos realmente funcionen.
La mayoría de la gente no sabe que las pastillas homeopáticas no son remedios naturales, que no están hechos con plantas medicinales. De hecho, incluso los homeópatas reconocen que sus pastillas no contienen nada más que agua y azúcar.

Estamos organizando esta protesta para mostrar que estas -mal llamadas- medicinas no tienen ninguna utilidad y, por tanto, no deberían formar parte del tratamiento médico de nadie. Ni homeópatas ni farmacéuticos deberían estar vendiendo estos medicamentos falsos a personas con enfermedades reales. Son una peligrosa pérdida de tiempo y de dinero
La protesta la organizan distintos colectivos escépticos, racionalistas y de defensa de los derechos de los consumidores en apoyo de la Campaña 10:23, una protesta global contra los remedios homeopáticos originada en el Reino Unido. Eventos similares se desarrollarán simultáneamente en más de una decena de países alrededor del mundo; entre otros, Estados Unidos, Alemania, Hungría, Argentina o Canadá.

Michael Marshall, coordinador de la campaña internacional, dijo “Queremos demostrar que existe una sensación creciente de que ya se han invertido demasiado tiempo y dinero en los remedios homeopáticos. En los 200 años de existencia de estos tratamientos nunca ha habido ningún tipo de evidencia de que puedan funcionar, y, porque no son más que azúcar y agua, es imposible que puedan hacer lo que los homeópatas afirman que hacen. Se gastan miles de millones de euros anuales en estos tratamientos ineficaces y, cuando se dice lo que realmente son, y cómo se fabrican, la mayoría de la gente se sorprende de que sigan vendiéndose a un público no adecuadamente informado”.

La Campaña 10:23 se lanzó hace un año en el Reino Unido, con casi 400 manifestantes tomando parte en sobredosis homeopáticas por todo el país protestando por las declaraciones de la principal cadena de farmacias británica, Boots, que justificó la venta de pastillas homeopáticas “porque los clientes las compran, no porque sean eficaces”.

La campaña recibe su nombre del número de Avogadro, una constante científica que expresa el número de moléculas existenes en un mol de cualquier sustancia y que sirve para demostrar que muchas pociones homeopáticas no contienen principio activo alguno y que las que lo contienen lo hacen en unas dosis tan bajas que nunca puede producir ningún efecto.

Aunque algunos puedan argumentar que no hay nada de peligroso en dispensar pastillas de azúcar, que farmacéuticos o personal sanitario avalen la eficacia de los tratamientos homeopáticos acarrea graves consecuencias. Además de minar la confianza de la opinión pública en los servicios sanitarios, se puede animar a pacientes con enfermedades graves a buscar en la homeopatía una alternativa a la atención médica real.

Un triste ejemplo es el de Gloria Sam, de sólo nueve meses, que murió en 2002 a causa de las infecciones provocadas por un eccema que sus padres decidieron tratar con homeopatía. Recientemente, una investigación llevada a cabo por la BBC ha mostrado a homeópatas que intentaban suministrar a viajeros sus ineficaces preparaciones para usarlas como sustituto de medicamentos reales contra la malaria, e incluso, ofrecían alternativas homeopáticas a las vacunas.
El Reto 10:23 pretende conseguir el apoyo de 1023 ciudadanos en más de 10 países y 23 ciudades durante el 5 de febrero de 2011.

Los que estén interesados en unirse, pueden encontrar en la siguiente lista de correo. Ya hay organizados grupos en Barcelona, Gijón, León y Madrid, bien puedes unirte a alguno de esos grupos o animarte y organizar un nuevo grupo en tu ciudad de residencia.